Cuando uno se enamora al principio todo parece ser perfecto todo esta rodeado de sonrisas y lluvia de sentimientos. Cuando uno se enamora el final nunca es el esperado y todo parece volverse gris, las miradas son ciegas y en tus manos ya no puedes sentir el calor, solo hay frió y no se escucha nada, solo un adiós. Cuando uno se enamora nadie le asegura que junto a enamorarse va a llegar la felicidad, pero nadie puede escapar de lo que siente, el amor fluye y corre por cada parte de tu cuerpo. Aunque no lo quieras aceptar, abrirás los ojos algún día y ya no podrás vivir lejos de esa persona. Cuestan lagrimas y desilusiones, pero también te regala los mejores momentos de tu vida. En un final podrás llorar y hasta maldecir por no poder seguir, por perder el rumbo pero pese a todo no cambiarías por nada lo que juntos han vivido, porque los momentos, los instantes marcan tu vida y escriben una historia donde tu eres el protagonista y tu decides quien formara parte de tu historia, quien se queda y quien se va en este juego de aprendizaje, en esta vida que parece no tener nada escrito. Cuando uno se enamora encuentra el rumbo y cuando el amor se va quedas perdido en el desierto, en una mano una rosa y en la otra un puñal. Las rosas son los recuerdos, los mejores momentos y el puñal es la nostalgia y el vació. Aprendes a convivir, tu corazón sangrara tanto que morirá pero aun muerto el nunca abandonara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario