Tantas cosas que nunca sabrás. La vida me sonreía estando contigo, y los días parecían tener el color de tus ojos, esos ojos que iban iluminando cada paso. De tu boca que mas puedo decir, me enloquecía. Esas risas que guardo conmigo, esos momentos donde te miraba y me ponía a pensar en lo feliz que me hacia exactamente eso, que estés ahí conmigo, que feliz que me hacia tu existencia. Cierro los ojos e imagino en el silencio de la noche los besos que me transportaban directamente a nuestro mundo. El correr de los días y de las noches de nostalgia son la prueba de que este amor dejo huellas y van a estar el resto de mi vida tatuadas en mi. Las horas en realidad no vuelven pero hay una parte de mi que todavía cree en nuestro amor y cree que las horas pueden cambiar las cosas pero no pueden llevarse lo que alguna vez fuimos los dos. Y podre tener miles de trabas en mi vida y llorare y gritare tu nombre encerrada en mis cuatro paredes pero la esperanza no muere. Podrás enamorarte, decepcionarte, hasta incluso odiarme pero yo se muy bien que dentro de mi corazón la esperanza no se extingue. Sos mi angelito, sos mi cable a tierra. Te miro a vos y entiendo el porque de todo, te miro a vos solo una vez y puedo guardar esa fuerza que me da tu mirada por miles de caídas en las que tenga que levantar. Te miro y dentro de mi se desata una tormenta de sentimientos y mi corazón arde. Siento ganas de correr, abrazarte. Siento ganas de alejarme, desaparecer. Sos mi amor y también mi odio, sos ese tipo de amor contradictorio.
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